De nuevo soñé, con esa sonrisa tétrica, la cual hace su aparición a partir de que cierras tus ojos para recibir mis labios. Esa sonrisa que recita a mi vista todo lo que prefieres callar, que eriza mi piel y provoca morderte.
Esa sonrisa que se coordina con tus manos, sabiendo curar el abandono y la soledad que entristece.
Cuéntale a mi boca qué más pretende esa sonrisa.
Recuerda, no hay nada especial en ti, eres igual a cualquier mortal, ordinario, estúpido y predecible. Particularmente humano.
martes, 21 de abril de 2015
Sonríeme Otro Rato
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