Mi susceptibilidad se ha colmado de llanto, mis huesos exigen delicadeza,
no pueden más con el peso de mi ser físico desde que recibí la noticia.
El mundo no se detiene porque estés ausente, más mi mundo ha quedado en
pausa, lo he detenido para ganar un tanto de fuerza, aceptar tu partida y es
que sé cuanto añorabas un descanso. Te has llevado contigo un pedazo de mi
alma… dejaste en su lugar una majestuosa parte de grandeza y sabiduría alojada
en mi irrelevante existencia.
Lo correcto sería un hasta pronto, pues para qué hemos nacido, si no
para morir. Aún así es evidente cuánto extrañaré consumir cáncer encapsulado en
pláticas de tabaco acompañadas de tus enseñanzas. Agradezco las tardes dulces
que nos regalamos, algunas veces acompañadas de sol, otras de lluvia y las más
recientes de gratificante frío.
Por ahora, desde Sur América se cosechó mi sentencia, ahora embotellada,
líquida y roja. Raciona el veneno con tu propia mano, repártelo sabiamente,
intenta al menos disfrutar la noche, llega al fondo y conoce el límite.
Muy lindo dezy!! R.I.P paci!! y que Dios lo tenga en su gloria!
ResponderBorrar