viernes, 7 de noviembre de 2014

Me transporto a otro lugar al observarte, esperando algo más... falta el aire, hay hervor en mi sangre, esos golpes insistentes en mi pecho.

Por favor, no lo notes aún, deseo sumergirme en tu ser, hazme daño, castígame... entra en mi mente, tómame con lujuria.

Temible ser del ocaso y la penumbra, termina con esta ansiedad y hazme sufrir, rogar tu aliento tocando mi alma.

Ese aliento que anuncia desgracia y lascivia, con el cuál por fin logro percibir quién se esconde allí, mi maldición, oscura y poderosa... llévame hacia al final, ignora mis necios gemidos de placer, hazlo, hacia el final... guíame hacia tu palacio.

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